24 agosto 2009

Así de incongruente


Hoy ando enfadado, ¿por qué vergas nos cuesta tanto ser asertivos, ser un poquito, nada más poquito congruentes?, por qué no podemos tener conectado el cerebro con la lengua, y lo que decimos con lo que hacemos, ¡esa es la pregunta de los 64 mil! ¡Porque no somos congruentes, poquito CONGRUENTES CHINGADAMADRE!...
¿A caso así de difícil es?, creo que si hablaramos las cosas como son ya sean cosas buenas o cosas malas o las pendejas, nos evitariamos muchos problemas, ¿para qué decir una cosa y hacer otra?, será porque no estamos seguros o convencidos de lo que hacemos, o porque a la hora de la verdad nos arrepentimos de lo que pensamos... a lo largo de mis 21 años, me ha tocado conocer personas que se dicen ser congruentes, y acaban demostrando todo lo contrario, sin embargo, las personas que no le andan diciendo a todos, soy ésto, soy lo otro, son las que en realidad (creo) son más asertivas. Las personas que "se dicen congruntes" lo hacen sólo por aparentar -todo es apariencia- , ¿aparentar qué vergas?, seguridad, indiferencia, orgullo, interés, inteligencia, etc., y al final de todo me da la impresión de que se sienten vacios; aparentamos ser personas diferentes dependiendo con las personas con las que nos encontremos, para quedar bien; un ejemplo que se me ocurre, es cuando empezámos a conocer a una posible pareja (la morra que te quieres coger), tratamos de dar la mejor impresión posible, aparentando madures o que estamos bien vergudos,  aparentamos ser maduros diciendo "yo no soy celoso, me siento seguro de lo que soy, y de que estás conmigo porque soy lo que buscas", ¡jáaa! cuando en realidad a la primera ocasión que se presenta empiezan los reclamos y reproches y todas esas mamadas, es decir, somos incongruentes... y unos hijos de puta, o qué tal al decir, "me siento muy cansado, no quiero hacer nada hoy por la noche", pero te llaman y te dicen "¡va a haber peda hoy, le cais o qué, puto!" y chin, se te olvida lo casado y que en realidad necesitas descansar, no quieres ir, pero empiezas a pensar, " si no voy, luego no me vuelven a invitar", y acabas yendo aunque sea sólo por quedar bien. Creo que una cosa es ser contradictorio, porque todos lo somos, y otra pasarse de pendejo.
Estamos llenos de contradicciones, siempre, pero creo que hasta para eso hay niveles, podemos ser incongruentes y no perjudicar a nadie, no sé, y podemos llegar a ser tan incongruentes que dañamos a terceros, a segundos y hasta a nosotros mismos. Pienso que la incongruencia, depende mucho de la situación emocional, económica, física, y hasta social en la que nos encontremos, pero lo vuelvo a repetir, hay niveles.
La mayoría de las veces cuando alguien es incongruente, nos molestamos, ¿pero qué hay cuando nosotros lo somos?, ¿somos tan maduros para aceptarlo?, creo que eso es de cada persona, pero también creo que si trataramos de ser un poco más asertivos - ser congruente con lo que se dice y con lo que se hace, pensar con las dos cabezas de vez en cuando-, muchos disgustos nos ahorraríamos. Aunque necesitamos disgustarnos para solucionar problemas, a final de cuentas se trata todo, si no de ser feliz, de estar bien, y así seria un poco más llevadera nuestra existencia y no existirían pendejas como estas, en un blog que pinta para tener muchas proyecciones, cómo esta, sin tanta mortificación por el "qué dirán si...", por el "si yo hubiera o si yo no hubiera".
¿Queremos congruencia? Busquémonos un perro que barrunte cuando le vamos a dar de tragar... o una persona que barrunte cuando tenga ganas de coger, beber, pelear y esas mamadas. 
Ah, sí, y andaba enfadado porque cierto hijo de puta sale con que dice mi mamá que siempre no.

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