27 diciembre 2009

Salomón el pervertido

El buen libro narra la historia de un rey sabio llamado Salomón*. Al parecer, el monarca en cuestión no sólo era un hombre que poseía ingentes conocimientos. No. En realidad, es que no existía persona tan sabia como él. De hecho en toda Jerusalem llegaban gentes de todo el orbe deseosas de poder hablar con Salomón o, al menos, de asistir a alguna manifestación de su inmensa sapiencia. Así fue durante años, hasta que su corazón quedó prendido por las ligaduras poderosas del amor. En sí, un acontecimiento de este tipo no es malo, pero las esposas -porque fueron varias- que compartieron el lecho con él eran paganas. Adoraban imágenes de piedra y madera, y no al único Dios verdadero, y pusieron empeño -mucho o poco, no lo sé- en arrastrar a Salomón a rendir también culto a sus falsedades. Lo acabaron consiguiendo y así, el hombre más sabio se transformó en un verdadero necio.

*El rey Salomón, fue el que quería descuartizar a un bebé para darle mitad y mitad a dos mujeres que se decían ser sus madres, cuánta sabiduría, chingá, no mames.

Por eso bien dicen... "CORRIGE A UN SABIO Y LO HARAS MAS SABIO, CORRIGE A UN NECIO, Y LO HARAS TU ENEMIGO".

Mejor no corrijan a nadie.

Saludos tres visitadores del blog.

¡Paz!

1 comentario:

servidor dijo...

Lo de pervertido no lo cacé, pero si te interesa Salomón escribió un libro de sabiduría que se llama ECLESIASTÉS. Y está en la biblia.

Saluos!
El cuarto visitador.