28 agosto 2010

Siempre hay alguien más pendejo que tú

Como todos los días laborales, programó la alarma de su despertador a las 5:45 am, sólo para acabar de levantarse de la cama a las 6:30, le gustaba arrancarle 5 minutos más a la cama, pero esos 5 minutos solían convertirse en media hora.. o más. 
Tomó un baño apresurado, pues no alcanza el tiempo para llegar a la hora indicada a la oficina, lamenta no haberse levantado al primer timbrazo del despertador. Riega las margaritas y después se cepilla los dientes; seca bien su cuerpo con una toalla con pequeños agujeros, sabe que el día será pesado, maldice tener obligaciones. Se viste rápidamente, prende la televisión y se queda viendo una nota que le llama la atención. Cuando termina la noticia del pequeño gato que puede orinar en la taza sin salpicar la orilla, se queda pensando rápidamente en como un animalito puede hacer eso. Recobra la noción del tiempo y piensa en tener un breve almuerzo, pero que va, no hay tiempo para hacerlo. Decide  tomar una nutribarravitaminada de la alacena y comprar un yogurt deslactosado con trocitos de fresa en la tienda que está por el camino a la parada del autobús.

Por fin, cumple su cometido, sale de la casa a las 7:15, tiene media hora para llegar a tiempo y así evitar que le quiten un bono por puntualidad. Compra su yogurt.

Llega al cruce de la parada de autobús, al fin algo sale bien, el vehículo se aproxima rápidamente. Sube al camión, paga los 8 pesos que cuesta viaje. Comenzó a caminar por el pasillo, voltea a ambos lados, primero izquierda, luego derecha, no se divisa ningún lugar vacío. Un señor que al parecer equivoca su ruta, se levanta y pide su bajada en la siguiente esquina. Al fin, un lugar que ocupar.

Estaba sentado al lado de un niño regordete que se dirigía a la escuela, el niño  le molestaba, sentía un tremendo desagrado por su camisa blanca llena de salsa roja del día anterior. Para buscar una forma de distraerse durante su viaje, busco entre sus bolsillos el reproductor de mp3 que se había convertido en más que un aparato para transportar su música, se había vuelto en su salvador en diversas ocasiones, en especial en los viajes de camino al trabajo. Error, después de buscarlo por todos lados, recordó haberlo dejado en la barra de la cocina cuando se decidió a no almorzar en casa. Sintió un tipo de punzada en la espalda por haber olvidado tan importante aparato, pero con la punzada recordó el yogurt deslactosado con trocitos de fresa que había comprado, por fin, algo que lo distraerá un poco en el viaje.

Cuando estaba apunto de darle el primer trago al yogurt, se dio cuenta de que el niño regordete de la camisa manchada de salsa roja lo miraba. Lo miraba impaciente, relamiendose los bigotes y saboreando el líquido que estaba apunto de beber. De pronto algo inesperado sucedió, el autobús paso por un bache, el envase del yogurt deslactosado con trocitos de fresa resbalo de sus manos, cayendo encima de su portafolio y de su pantalón, no tuvo tiempo de reaccionar. Levantó el envase que tenía aún algo de yogurt dentro, y maldijo al gobierno por no usar sus impuestos para mantener las calles en buen estado.
El niño se burlo de él. La sonrisa del regordete con la camisa manchada de salsa roja le caía como un balde de agua helada, pensó en darle un coscorrón, pero tuvo que reprimirse. El niño seguía burlándose, cuando el autobús paso nuevamente por un bache, y sin más ni más,  el niño estrello su cabeza con asiento de adelante, su risa paro en seco. Él lo miró y con una mueca burlona saco su frustración, y con un aire de autocomplacencia, terminó de beber el yogurt que le quedaba.

Unas calles después, subió una señora obesa con vestido floreado, y no evitó encontrarle parecido a la señora con el niño regordete del chichón en la cabeza con la camisa manchada de salsa roja. Hasta llego a pensar que podría ser su madre. La señora obesa de vestido floreado sudaba debido al trabajo que le había costado subir al vehículo, de igual forma que él hizo al subir, ella buscaba algún lugar libre, pero ya no quedaba ninguno. Comenzó a caminar por el largo del pasillo, la gente que se encontraba al rededor de donde ella pasaba, volteaba para otro lado o se hacía la dormida, cualquier cosa para no dejar su asiento... La señora obesa del vestido floreado llego hasta el lugar en donde él estaba, con un gesto cansado, lo miró como si estuvieran sus ojos suplicando por el asiento, él no pudo evitar recordar lo siguiente:

De chico, cuando viajaba con su madre en el camión, ella lo obligaba a dejar su asiento cuando una mujer o persona mayor iban de pie, fue algo que a él siempre le molesto, y lo hacía de mala gana. Aunque su madre le reprochaba siempre que la desobedecía, a el no le importaba, pero una cosa era que le reclamara en la tranquilidad de su casa donde el único que los escuchaba y juzgaba era el firuláis, y otra evidenciarlo delante de los desconocidos del autobús, así que sin más ni más, obedecía y se paraba de su asiento, y con una sonrisa chueca invitaba a quien requiriese el asiento a tomarlo.  

De pronto, sintió que las miradas de los demás pasajeros se clavaban en él, acosándolo por no dejar el asiento a la señora obesa del vestido floreado; por no mostrarse caballeroso; por no mostrar aunque fuera lástima por la pobre señora que necesitaba el asiento. Ya no soportaba más. Apretó el envase del yogurt deslactosado con trocitos de fresa con ambas manos, se escucho el crujir del plástico, apreto los dientes, ya estaba preparado para levantarse de su lugar, pensando en que el camino que quedaba por recorrer era largo... lleno de baches, pero que si hacía tal acto de clemencia por la señora obesa del vestido floreado, evitaría las miradas acusadoras de los demás, aparte de safarse de la compañía del niño regordete del chichón en la cabeza con la camisa manchada de salsa roja... Haría bien en dejar el asiento, no le quedaba de otra, estaba resignado. Pasaron segundos que le parecieron horas, parecía que la señora no podía con su propio peso, parecía que sudaba más y más... Cuando apoyo el brazo sobre el asiento para pararse, escucho una voz, una voz que le pareció su salvadora, más salvadora que su reproductor de mp3. La voz era de un tipo que tenía todo el aspecto de un perdedor, usaba gafas y llevaba una barba mal recortada (de tres pelos) el tipo perdedor decía: "sientese señora".

Sintió un gran alivio por no ceder su asiento, se dio cuenta de que el niño regordete del chichón en la cabeza con la camisa manchada de salsa roja, había dejado de mirarlo, pues se había terminado el yogurt deslactosado con trocitos de fresa, ahora su atención estaba totalmente volcada hacía la lonchera de un niño de primaria que también viajaba en el autobús. Eso lo tranquilizó. Miro a la señora obesa del vestido floreado sentada en el lugar que le habían ofrecido, ella se estaba echando aire con la mano, seguía viéndose fatigada. Vio al tipo perdedor de gafas y barba mal recortada que le dejó el asiento, y pensó: "pobre pendejo".

36 comentarios:

Mariposa Errante... dijo...

Hola:

PrimeraSSSSSSSSSSSSSSSSSSS:

Mmmmmmmmmmmmmmm, sera cierto eso que dicen que el que rie al ultimo... RIE MEJOR, JA. JA. JA.

Besos.

Mariposa Errante.

Fernando Manda dijo...

El que ríe al último es porque no le entiende al chiste D: jejeje

Tani dijo...

Andas denso, eh!Pero bueno, todos tenemos días en los que no sabemos si lo que convencionalmente es "bueno" es que queremos hacer, o simplemente lo que los demas esperan d euno. Está bien rebelarse de vez en cuando.

Un beso

la MaLquEridA dijo...

Y es que eso de enseñarle a los hijos buenos modales es una costumbre de las madres para hacerles la vida imposible a los hijos cuando pequeñitos porque lo mismo hicieron nuestros padres con nosotros, je.


Saludos.

KARMILA dijo...

Muy buen relato pero como todo depende del cristal con que lo mires ya que no soy de las personas que en casillan a otras por su aspecto fisico pero bueno... buen relato!

Saludos¡¡

Peyote dijo...

Ni madres. La señora obesa con vestido floreado (que me recuerda a una señora de iguales características de "Daria") no tenía ni más ni menos derecho que cualquier otro a ocupar ese asiento.

Fernanda Zepeda dijo...

no mames pinche tocayo jajajajajaja
en vez de dejarle el lugar a la doña y zafarte del cabron niño qe se burlo de ti....een fin, mejor el confort de ir sentado supera todo lo demas...saludos!

KrizalidX1 dijo...

La vida, es una patada en las bolas

Novak dijo...

Para nada te vayas a sentir mal, la culpa es de tu madre por reprimirte y humillarte en el transporte público.

Las mamás siempre se tiene la culpa de los actos de sus hijos, siempre.

Las Pokas Neuronas de YobLleh dijo...

Gebial!, y aqui estuve leyenedo TODO el post LARGISISISISIMO COMO PÉNDEJO!

Me gustó, aunque creo que falto el vaciar la AK-47 al pinche gordo nomas pa que sepa respetar a los mayores.

Lo de la Señora Gorda con vestido de flores, weyyyyy, ¿porque toma un camion? ¿poruqe no le habla a los de las gruas?

Saludos.
p.s. este post hubiera estado conmadre en el blogbus o busblog o como chingados se llame (aba) ese camion.
p.s.2 PAZ. ME LARGO!

ALEX dijo...

jaja ami se me ace que tu empujaste al niño gordo jajaja

lex dijo...

eh we no mames por que dices el mocoso de playera blanca y asi dijiste mucho esa mamada we me desespero jajaja me cae que ami me cago el pinche mocoso jaja y neta yo nunca me levanto para seder el lugar alla en mexico por que aqui en usa casi te obligan jaja saludos we puto jaja

Cuetzpallin dijo...

Yo siempre cedo el lugar a personas de la tercera edad o con muletas o madres de esas... pero me cagan los que le dan el asiento a las chavas nomás pq están buenotas.. (bueno, sí me ceden el asiento a mí, no me enojo tanto)... pero en los nuevos lares donde ando, me he sorpendido de que TODOS los hombres dan su lugar por lo general, en un micro es muy raro q veas a mujeres paradas, a menos q las que vayan sentadas sean otras mujeres.. me siento como en otro universo, jaja..

Lo del niño gordo.. aaah!! me cagan los niños q se te quedan viendo cuando comes algo.. pinches chamacos hambriados!!

Bueno, ya... espero q se haya quitado la mancha de yogurt de tu portafolios-pantalón-u otro lugar donde haya caído.

Saludooos!!

Pumara dijo...

te desesperaba la mancha del gordito deshaceado ese, no es terrible!!

jajaja el perro se llamaba "Firulais " como los Rugrats :)

todavia dijo...

Como le hiciste para no carcajearte del chichón en la cabeza del niño regordete de la camisa manchada de salsa roja?? la neta yo hubiera tirádome al piso y revolcádome de la risa ahi mismo frente a sus asombrados, resentidos y adoloridos ojos... lo que seguramente habria aprovechado la señora obesa del vestido floreado para ganarme el lugar, con la obvia consecuencia de que el tipo perdedor de gafas y barba mal recortada habria sonreido para sus adentros y les habria comentado (a sus adentros) de mi: "Miren al pobre pendejo"

(Te sacas un 10!)

La Diabla dijo...

Me guta Fer me gusta!!! jejeje esta asi aciditoooo y bastante descriptivo sin llegar a cansar!!!
escribe mas seguido barrio!

La Diabla dijo...

Habria quedado lindo en el blogbus.

PHERRO dijo...

Ese Ferbandón, eres re-manchado.
Ya no supé si la onda es que se te hace tarde todas las mañanas ó si se trata de curársela con la fauna que te encuentras a diario en el camión. ¡Y esto es todoooooooooos los días!
Cámara mi carnal, cuídate, que te vaya muy bien, luego nos leemos.

ѕocιaѕ dijo...

Que día hombre, pero al menos te queda el consuelo de que siempre hay alguien más que tú, yo me hubiese reido del chamquito gordo a la hora de golpearse y la señora gorda, pues quien la manda a ser tan gorda, si fura embarzada o un viejecillo, pues igual y si.

Sam dijo...

Spaaaaaaaaam!!!

Tienes razón, aunque yo pienso que siempre hay alguien mas feo que tu xD

Gabriel Cruz dijo...

Anda, qué manera de comenzar el día Fer ¿despertarte a las 5:45? qué fuerte, sádicos los jefes al ponerle a uno un horario así, pero bueno :P...

Boleyn dijo...

Aaaahh que buen post, y estoy completamente de acuerdo con Peyote!!

Besos Fer, escribe así más seguidoo!!

Fernanda Zepeda dijo...

Hola, te ruego sigas mi nuevo blog, ya que mi actual direccion será suprimida...Mi enlance al nuevo blog es:
www.tributosfernandazepeda.blogspot.com

CRUDO dijo...

jajajajajajajaja la mamada jajajajaja, a como me rei leyendo esto jajajaja, de hecho creo que me rei mas que el niño regordete del chichón en la cabeza con la camisa manchada de salsa roja jajajajaja, hay en fin, mmh voy por un yougurt

CHORIZO CRIOLLO dijo...

siempre hay gente desagradable

siempre nuestras madres nos aconsejan para bien o para mal

siempre hay alguien más pendejo q uno

y siempre hay alguien más zorro q uno

pero nunca hay q hacerse el zorro si uno es pendejo xq no hay peor pendejo q akel q se cree zorro y no lo es

PD: no pude encontrar una foto d alguien con una piña dentro d su trasero jeje

Acido Obscuro dijo...

Jajajaja a huevo, asi ahy pinche dias mierdas como esos, me a pasado y bien cabron, sobre todo lo de tener que ir como chile en el camion tarde y con suenio

(+_+) ...Blondyproxy-postmoderna dijo...

jajajajaja... igual que a peyote se me imagino a la señora obesa que salia en Daria'' y por dios''' no necesitaba un asiento necesita deshacerse de ese trasero' jajajaja (ya que soy una ogt)en fin... yo ígual sólo tengo ese tipo de cortesias frente a mi madre' jajjajaja... y lo sabe' luego le digo.. sólo lo hice por que tu estas aqui (con eso me refiero a aguantarme un sermon religioso, a convivir con niños odiosos y así...')...
en fin... tal vez el de las gafas si era más pendejo o le dio asco ver la escena.

oscar dijo...

Yo sí le hubiera metido un codazo, accidental claro, al panzón. Y no sé si le habría cedido el asiento a la doña, la verdad es que aunque lo hago a veces y se siente bien, cuando tengo un día de la chingada sólo quiero ir tranquilo, así que igual y sería de los que se fingen jetones, jo. Algo que me purga es precisamente cuando te lo quieren pintar como si fuera tu obligación y no falta hasta la señora que se enoja y dice en voz alta cosas como no puede ser que no le dejen el lugar. Y lo que es peor, me tocó ver una vez a una chava, fuerte y entera, ocupando el asiento reservado en el metro y quejándose de que nadie le dejaba su lugar a una señora embarazada, como si sólo los hombres estuvieran forzados a ello...
Pin-checklist de la semana
Martes: World War Chulks
Jueves: Agentes de M.I.E.R.D.A.
Viernes: Nalgas Frías
Sábado: Thunderbultos

frecuenciax.com dijo...

Ja! Buena hist o es cuento?

Saludos.

P.D. pus, aunque el otro güey se levanto... en el fondo, en el fondo (no son muy diferentes) :P

Alexis Rott dijo...

jajajajaja
si siempe hia alguien mas pendejo que tu

ese niño regordete

no tenia con que distraerce

poque s ejalaba la tripa y dejabay distraia unos 20 minutos y listo

jajajajxd

saludos , sorry soy un exagerado1

Alexis Rott dijo...

jajajajaja
si siempe hia alguien mas pendejo que tu

ese niño regordete

no tenia con que distraerce

poque s ejalaba la tripa y dejabay distraia unos 20 minutos y listo

jajajajxd

saludos , sorry soy un exagerado1

Rush dijo...

Yo a la única persona que le dejo mi asiento es a doña Rush!

Jésse Leyva dijo...

m....m...no me gustó que repitieras lo del yogurt tanto
=S

Te quedó suave muñecón...muy entretenido..
besos!!
;****

Fernando Manda dijo...

Todos: A pues a mi no me paso eso, es sólo un cuento o tipo de historia, lo único que si paso, fue que no le quise dejar el asiento a una señora gorda xD... pero bueno, creo que varios se vieron reflejados en esa historia jeje
Gracias por comentar, hay nos seguimos leyendo :)
PAZ

Fernando Manda dijo...

Todos: A pues a mi no me paso eso, es sólo un cuento o tipo de historia, lo único que si paso, fue que no le quise dejar el asiento a una señora gorda xD... pero bueno, creo que varios se vieron reflejados en esa historia jeje
Gracias por comentar, hay nos seguimos leyendo :)
PAZ

todavia dijo...

Nunca me veria reflejado en una historia asi: No me gustan las fresas xD