15 enero 2012

Cuando mutilan

Según éste y éste otro artículo vivo en una de las 5 ciudades más peligrosas del mundo; la segunda más peligrosa en estos momentos de México. Para el día 9 de enero de éste año ya iban 25 muertes relacionadas con el narcotráfico (estoy seguro que ha de haber más, pero de esas ni se sabe).
A todos los que vivimos en una ciudad violenta, nos afecta directamente todo lo que pasa, te obliga a cambiar la forma de vida que llevas, es como si arrancaran una parte de tu ser; aquí, aquí y acá ya les he contado sobre cosas que me han pasado relacionadas con la guerra contra los malosos. 
Me caga que en la gran mayoría de las platicas que tengo un tema de conversación, o que al menos se toca irremediablemente, son los balazos, los muertos, las extorsiones, la inseguridá... No es que me quiera hacer pendejo y pretender que no pasa nada, pero parece que se volvió obligatorio hablar de violencia. Y siento extraño, pues me da la impresión de que hay gente que disfruta hablar de esos temas. Una se vuelve paranoica y otra parece que se vuelve erudita en cuanto al narcotráfico. 
Para qué les digo que yo nunca estuve muy interesado en la inseguridad, si hasta llegué a visitar el blogdelnarco seguido, ahí aparecían notas de situaciones que pasaban en mi ciudad, y que aquí los medios ni sus luces; todo dejó de interesarme cuando se volvió algo grotesco y lleno de morbo (siempre hubo morbo, cómo de que no, de mi parte siempre hay morbo, pero llegó el punto en que me pregunté, quién está más enfermo, el que ve fotos de decapitados o el que decapita). 
Trato de no tirar basura en la calle, no robo, no soy sicario, no consumo drogas ilegales, no consumo piratería (gracias a cuevana y a mediafire), no voy con putas, no compro cerveza en horarios que está prohibida su venta, levanto la popó de mis perras cuando las saco a dar la vuelta, aunque alguna vez he hecho algo de lo que mencioné, por lo general, trato de ser una persona honrada la mayor parte del tiempo, y también, aunque no parezca, quiero mucho a mi ciudad. Y luego, zas!, te das cuenta de que para no estar con la mierda hasta el cuello, sobresalir un poco, o no sentirte tan inseguro, ya de perdido, sólo te quedan tres opciones (a mi parecer), 1. Si tienes la oportunidad, te vas a la chingada de tu ciudad (de preferencia a una con un buen clima y sobre todo más segura) o hasta del país y tratas de llevártela leve, siendo también una persona honrada la mayor parte del tiempo. 2. Vives rápido y te haces malandro, y aunque no sales del todo de la mierda, al menos te puedes hacer de algo de poder, un buen automóvil, un celular más inteligente que uno mismo, alcohol, un poco de dinero y viejas. 3. Aprendes a nadar entre la mierda. 
La primera, la veo todavía lejos de mi alcance. A la segunda no le entro. En especial porque me puedo llevar entre las patas a gente que quiero, y porque me gusta ser un poco sensato de vez en cuando. Así que me ajusto a lo que hay y aprendo a sobrellevar lo que sucede.
Siendo asertivo con lo que pienso, a las personas que dicen, es que tarde o temprano todo se tiene que solucionar, hay que quedarse en la ciudad y salir a tomar las calles, somos más los buenos, no les creo. No quiero exponerme a que me pase una pendejada por sentirme que soy de la mayoría, de los buenos. Me han asaltado, he visto dos levantones, he escuchado varias balaceras y en una ocasión, cuando Lex vino a la ciudad y lo anduve paseando, nos tocó escondernos de una; a todas las personas que he conocido que murieron en medio de algo violento, y todo lo que les conté que me ha pasado, han sido situaciones fortuitas (como todo en la vida, claro, pero no creo que se le pueda llamar vida a vivir espantado). Lo peor de todo, es que uno se va acostumbrando, lo extraordinario se va haciendo cotidiano, ya no sorprende casi nada, ya no indigna cualquier muerte. Es como si te mutilaran la sensibilidad. 
El Martes pasado, en la madrugada, vinieron a la casa unos policías. Me sacó de onda que llegaran tocando el timbre con tanta insistencia, pensé un tiempo en si debía bajar a ver quién era o no, y al fin bajé a ver qué pedo, pero cuando me di cuenta de que eran unos polis, no abrí. Mis papás se asomaron desde arriba para ver quién era el que timbraba, cuando vieron que eran unos puercos, también se espantaron. Escuché lo que estuvieron hablando y me saqué de onda. Buscaban a un tal Jáques, pero no dijeron para qué, según les habían dado la dirección de la casa como domicilio de quien buscaban. Se arregló ese asunto y se fueron.
Al día siguiente, nos enteramos por qué buscaban y quién era Jáques, resulta que Jáques es un vecino que tuvimos y lo buscaban para informarle que habían degollado a su sobrino.
Sentí algo de náuseas cuando me enteré un poco más de lo que pasó. Y cuando el martes en la tarde salí de la casa, me di cuenta de que los policías, habían maltratado y arrancado algunas de las plantas de las macetas que están fuera de la casa. Cagado, ¿no? 

10 comentarios:

Maldito Desgraciado dijo...

Ni las plantitas se salvan :(

Ave De Estinfalo dijo...

D:

me recuerda la vez que llegaron unos judiciales a mi casa que porque segun era robada o no se que y yo toda temerosa.

Si, es cierto eso, todavia me acuerdo cuando la gente se sorprendia porque salia en las noticias un asesinato, ahora si no hay asesinato se sorprenden porque no paso nada... muy mal todo pero pues que le vamos a hacer.

=/

Gabriel Cruz dijo...

Y bastante Maldito, qué horror que tengamos que adaptar nuestra existencia a estas situaciones extraordinarias, no es la vida que merecemos y desafortunadamente tenemos que pagar ese precio por obras de otros :(

ѕocιaѕ dijo...

Ahora que lo mencionas he escuchado a varios decir eso al respecto, en cuestión de "se va haciendo costumbre, se va uno adaptando" y aunque la verdad creo en lo personal que más que adaptación o costumbre nos estamos bloqueando ante lo que pasa, yo bueno, viví una balacera a 4 casas de la mía está la esquina y justo ahí pasaron tirando balazos y después resultó que fueron cincuenta y tantos casquillos... me asaltaron, otra balacera en la iglesia cercana a mi casa, un ajuste de cuentas dentro del super de la esquina mientras compraba una crema para los tacos.

Y bueno, ni con todo eso puedo decir que algún día me voy a hacer a la idea de lo que ahora vivimos, al contrario, pienso que ya me salvé en más de 3 ocasiones y que.. tú sabes. Recordar como todo esto se vino sin avisarnos de que su estancia se prolongaría, que ahora no sabes cuando parará, de qué forma terminaría y si estarás de pie para cuando eso pase.

Creo que solo como mencionas optar por salir adelante con la idea firme de que si te vas esperas regresar. Admito igual que fui de las que visitaron ese blog, y como dices sin duda alguna está hecho para los que incluso han de disfrutar de ver lo que les pasa a las personas, ya que incluso te encuentras con comentarios sobre:
"qué bueno, se lo merecen por andar meditos en eso" cuando en realidad ni si quiera los conocen para saber que es cierto.

Desconocía los lugares que ocupa Torreón, es alarmante, y más cuando el resto de sus habitantes cree que las cosas están mejor y que no hay de qué preocuparse.

ѕocιaѕ dijo...

metidos no meditos*

Saludos, y para la otra pon polvo pica pica y al menos si aplastan tus plantitas se van rascandose hasta la coliflower.

reptilio dijo...

changos!

¿sera que en verdad no existe esa division tan real o grande entre ELLOS y NOSOTROS?

Otra vez, otra historia más donde el narco, la delincuencia, la policia anda asi a nada

suerte camarada

la mis dijo...

no me acostumbraré, ni me será normal, me seguirá doliendo hablar de eso y lloraré por mi ciudad, quiero de vuelta mi país.

la MaLquEridA dijo...

Nada ya sorprende, todo se vuelve tan cotidiano que ya uno se acostumbra, si no fuera así ya hubiésemos hecho algo ¿o no?

Anónimo dijo...

Eres un idiota, sabías???

Jo dijo...

:( miedo solo se me ocurre esa palabra....