29 marzo 2012

Sólo somos silencio (¿?)


En el post pasado me dejó éste comentario la mis:
¿por qué siempre estamos a michas? La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha.
Me dejó pensando y pensando y me acordé de un texto que me había compartido Julio sobre otro maldito loco que habló sobro la interpretación de las palabras y del cuál he leído un poco.

Wittgenstein decía: de lo que no se puede hablar, es mejor callar. Lo que trata de decir es que hay cosas de las cuales nos es imposible hablar; si yo digo la palabra "monitor" este tiene referente en el objeto negro, brillante y luminoso frente a mí en este momento. De la misma manera yo encuentro un referente para las palabras: "corazón", "plato", "abogado", etcétera, pero qué pasa si yo digo las palabras: "Amor", "Amistad", "Justicia". Esas palabras no tienen un referente, no hay algo hacia lo que apunten, son palabras sin sentido. Por lo tanto, hablar de ciertas cosas, justamente de las que no se puede, es un hablar sin sentido; de allí la segunda parte de la afirmación "... es mejor callar". Lo que Wittgenstein nos trata de decir es que para ciertas cosas, el lenguaje no nos alcanza y lo único que en esos casos nos alcanza para algo es el silencio, en esos casos es mejor callar, porque el silencio se desenvuelve mejor para explicar ciertas cosas.
Para él, los límites del lenguaje son los límites de "mi" mundo (experiencias, contexto histórico, rol social, etc.), el mundo y el lenguaje van de la mano. ¿Cómo puedo conocer el mundo si mi lenguaje es limitado? Un seguidor de él lo demuestra de mejor manera, Lacan dice que el lenguaje sólo nos permite formular cosas que tienen 5 o 20 sentidos y los cuales el sujeto cree conocer.
Wittgenstein siempre dijo que se le había malinterpretado, en un segundo libro publicado después de su muerte, él afirma que las palabras no están tan perdidas en cuanto a su sentido, palabras que antes decía que no tenían sentido, es decir, las místicas, sí tienen, pero está determinado por lo que él llama "Juegos de lenguaje", éstos son las posibles interpretaciones que se le suele dar a las cosas. La palabra "peligro" no significa lo mismo para un militar en batalla que para un cocinero. De esta manera W. no sólo impide que su teoría sea subjetivista, sino que valida la religión, el amor, la poesía; no como palabras con un sentido claro, sino como palabras con significados infinitos.
Una de las más claras interpretaciones artísticas de la teoría de Wittgenstein me parece la obra 4:33 de John Cage (adjunto en un vídeo), en ella Cage permite que el silencio hable, en primer lugar plantea dos posibilidades: La primera es que el silencio es inexistente, siempre suele haber un sonido perturbador, y en la segunda, la multiplicidad de interpretaciones posibles para el silencio.


El silencio se muestra como una posibilidad más de un decir algo. Cuando decimos algo, en el sentido hablado de la expresión, también estamos diciendo en qué sentido quiere que se entienda, pero cuando estamos en silencio dejamos que la persona tenga una libre interpretación. Decir “te amo” es intentar forzar una interpretación, pero cuando no lo decimos, realmente lo estamos diciendo, pero de una forma más libre. Para qué un Dios, para qué un amigo, para qué un amor, si no se les permite volar en el silencio.

Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: qué calor hace, dame agua, ¿sabes manejar?, se hizo de noche...Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho, ya es tarde, y tú sabías que decía te quiero. Jaime Sabines.

El trabajo de Wittgenstein es de lo más complejo y más chido que me he topado, me he puesto a investigar un tanto sobre él, pero sigo sin saber interpretar lo que quiso decir, era un genio, no lo puedo describir de otra manera. También me malviaja :( 

A fin de cuentas el silencio y la palabra van de la mano, y quien les da el valor final, es el observador/escucha/lector, y no el emisor. Es importante ubicarse en el contexto del emisor, y sobre todo, saber leer, si no, las ambigüedades cuestan caro. Es responsabilidad del emisor apegarse lo más posible a lo que quiere expresar con los recursos que cuenta. El observador interpretará lo expresado según sus capacidades y propios recursos. Así que, por esas causas, a veces es mejor callar.
Hace tiempo hablé de que un comentario mamón en internet rematado con una carita feliz sirve en ocasiones para pendejear gente, a eso me refiero con la interpretación. Ay.
Todo es un puto error de interpretación por las limitaciones. Te odio, Wittgenstein. 

14 comentarios:

Anónimo dijo...

cada vez estás peor pinche fer xD

Vale dijo...

Igual y no me queda claro pero yo requiero de certecezas, odio las interpretaciones personales.

Vale dijo...

EN TOCES POR ESO EL AMOR, LA POESIA Y LA TRISTEZA Y TODAS ESAS PALABRAS SON COMO UN CUADRO ABSTRACTO AL QUE CAADA CUAL LE DA SENTIDO?


Me imagino a cada cual con su estuche de conosimientos o sabiduria particular para interpretar los silencios en fin mi estuche es muy pobre poreso no entiendo.

Vale dijo...

Aver, deja leerlo otra vez, no sea que lo haya mal interpretado.

Cuetzpallin dijo...

Wittgenstein era la onda... yo quería ser como él, pero me agrada ser como yo.

Y al final de cuentas estoy de acuerdo. Una antena puede transmitir y transmitir información sin cesar, pero esta última no tendrá sentido hasta que llegue a un receptor. El problema llega cuando el receptor decodifica la señal como se le antoja y no como se fue antojado transmitir. Por eso hay guerras, pleitos, divorcios y hasta matrimonios!

Decía un profesor: no hay malas palabras, si no malas interpretaciones. Así que, como dicen por ahí, es mejor ser dueño de tu silencio que esclavo de tus palabras.

(no se por qué, algunas personas siempre me dicen que tengo algo malo cuando estoy callada por más de 10 minutos ¡si a mi también me gusta callar!)

reptilio dijo...

toda la palabra pierde algo al ser apalabrada pues la palabra no es la cosa, no puede decirlo todo de ello

suerte camarada

Ave De Estinfalo dijo...

Es cierto, estaba medio confuso todo pero después de leer y re-leer ya le agarré la onda

y veo que tiene razón

Saludos!

la MaLquEridA dijo...

Eso aplica mucho en las redes virtuales y yo le he llamado El alma de las palabras, porque dices una cosa y todos la interpretan de diferente manera.

lex dijo...

callate y chinga tu madre

Chafirete Ruletero dijo...

Entonces no somos nada, aunque pretendamos parecer un chingo de cosas.
No mames,me la pasé pensando desde el jueves para poner esta mamada de comentario jajajajajajajajaja.
Que estés bien, Carnal; luego nos leemos.

Emilie dijo...

Realmente creo que el amigo Ludwig no estaba para nada errado al afirmar lo expuesto aquí arriba, las palabras nos confunden mucho y es una mierda porque a la vez son muy poderosas, ya lo planteó tambien Nietzsche en sobre la verdad y la mentira en el sentido extramoral, Cortázar en Un tal Lucas cuando le da vida a una mesa y hasta Oliverio Girondo en su poesía Nº 21 de Espantapájaros. (por nombrar solo algunos). Lo importante es aprender como comunicarse, y en eso está en verdadero milagro de la mente y al alma humanas. Maldito, tu blog está buenísimo.

la mis dijo...

No sé qué teoría dice que el hombre lenguajea, no comunica. Y creo que es en parte a lo que se refiere Wittgenstein. Lo excitante en todo caso es, cómo jodidos hacemos para relacionarnos. Eso sí que me dejas a pensar...

Saludos.

GAVIOTA dijo...

mmmmm!! (estoy pensando que digo)
Pues, es cierto creo que expresarte por este medio se presta para muchas ambiguedades, si de por si, cuando lo hablas se dan malentendidos.
Creo y estoy de acuerdo que de alguna manera nos debemos poner en el contexto del emisor, ya que no siempre se anda en el mismo canal.
mmm! (estoy viendo si es lo que quiero decir)
Si, estoy satisfecha con mi comentario.
Solo es una opinión!
PD: Es difícil hablar y explicar todo los gestos o palabras que uno dice sin que se preste a una mala interpretación.
Saludiños.

elisucha dijo...

todos tosen, ¿para qué?