18 septiembre 2012

Decadencia en la literatura norteña

Hace unos días asistí a la presentación de un libro (de putos, o sea, trata de putos) y me sentí con un hueco en el estómago (ya tenía hambre) y muy decepcionado, no porque haya habido inasistencia, sino por el tipo de personas que acudieron. 
      Comencé a leer el dicho libro (que estuvieron regalando en la presentación) y sólo habla de drogas, homosexuales (putos, así, putos; homosexual es un término que esos putos personajes no se merecen), adicciones, fornicación, más putos, más drogas, más adicciones y más fornicación. Ese tipo de lectura no me gusta consumirla (pero qué, el pinche libro era gratis y no tenía qué leer cuando iba al baño ¡ERA GRATIS! [no me juzguen]) y el caso es que ese tipo de libros está en su apogeo. 
      Sí, balazos, drogas, putos y vergas grandototas es lo que la nueva "corriente norteña" o "Golden age Coahuilense" (como le puso por nombre conocida revista a este movimiento) se ha venido posicionando desde hace unos años en las librerías nacionales y en el gusto de muchos. 
      Y curiosamente muchas personas piensan que este tipo de escritura, norteña, decadente, es lo más fiel a la realidad que existe. Escuché alguna vez a un escritor lagunero decir "yo escribo lo que veo, para qué inventar historias que están fuera de la realidad". ¡NO MAMES!, qué merito tiene convertir a la nota roja en "literatura", si bien se necesita cierta agudeza y especialización, y hasta talento, no considero que escribir sobre la decadencia de la ciudad y sus habitantes sea algo que deba trascender en los próximos años (espero no equivocarme), y sí que sea un deslumbramiento  de las personas ajenas al estilo de vida de "no mames, no me dispares" que hace que este movimiento tenga éxito. 
      Es curioso que el fenómeno se esté dando en distintos estados del país (en los del norte, principalmente); que las propuestas sean tan parecidas. La violencia que se vive en esta región está marcando una pauta entre lo que se está escribiendo en el norte y en otras regiones menos violentas (como traté de dejar ver, no sólo en lo que se escribe, sino en cómo se vive), y considero que este tipo de literatura le causa mucho daño a nuestra región, no hablo de omitir la realidad, tampoco de suavizarla, pero he notado una fuerte tendencia en otros escritores en imitar el "estilo norteño". (Y qué bueno que no les sale). Hablo de la imagen que se genera al rededor nuestro.
      Como llegué a comentar anteriormente en otros post, he visitado otros estados del país y el primer comentario que recibo cuando digo que soy de Torreón, Coahuila, es el de "¿tsss, allá donde tiran balazos, verdad?", ya ni siquiera dicen "allá donde juega el Santos", y me imagino que ahora los intelectualosos de otras partes del país han de decir cuando se habla del norte, "allá donde escriben de balazos, drogas y cogederas". 
      No niego el éxito que están teniendo ese tipo de escritores, tampoco considero que sea bien o no merecido, cada quién es libre de escribir lo que se le pegue la gana, así como cada cual es libre de leer lo que quiera. El hecho es que no me agrada, y sin embargo, pretendo leer cosas de este tipo, mientras no se me atraviesen lecturas más interesantes, y tratar de encontrarle sentido a éste fenómeno.
      Y el motivo por el que me decepcioné de esa presentación no fue por lo aburrida que estuvo, tampoco porque asistieron puros pinches hipsters puñetas, de esos que rayan en los treintaytantos años, que fracasaron en la vida, ni tampoco porque otros tantos parecían estar drogados, sino porque asistió gente que tomaba muy en serio al escritor de tal libro y al libro en sí.
      

3 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

Ayer cuando me enteré que uno de los libros más vendidos en México es el de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, casi me da un infaro, ¿tan mal estamos que eso es lo que leemos?

Con razón el país está como está.

Pherro Chafirete Ruletero dijo...

El reflejo de nuestros tiempos.
Pero en fin, por lo menos hay algo que leer a la hora de ir a cagar.
Deberías escribir un libro, acerca de escritores que escriben de la realidad diaria del norte de México y lectores que leen sus libros mientras defecan.
Chido Carnal, que nunca te estriñas, para que no leas tanta cagada.

Ave De Estinfalo dijo...

Lamentablemente, entre más decadente y morboso más se vende

:/