29 octubre 2012

6.9

La mierda siempre está para ser pisada, pero cuando uno realmente es feliz, eso no importa mucho. Se supone que los buenos momentos deben de ser, de permanecer, pues, sin embargo, cuando las cosas van mal, es cuando empieza a apestar la suela del zapato.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Ah, desgraciado, te extrañaba. :*

la MaLquEridA dijo...

Úchalas!

aguante el amor dijo...

toda la razon, toda!

Gabriel Cruz dijo...

Y ella es una de las verdades más absolutas, vaya que lo hay dicho en su forma más coloquial y entendible posible
Saludos!!

GAVIOTA dijo...

pues si, ya que!

Nayelli dijo...

Entonces metes la suela apestosa en el agua, en el pasto o en cualquier otra cosa que te ayude a quitar la mierda... y a que deje de apestar.

Abrazo.

Sucio Vagabundo dijo...

Cheers!