31 mayo 2012

6.4

Hace un chingo de calor.
El martes asaltaron a mi hermano.
Hace un chingo de calor.
El lunes le tocó ver a mi mamá unos cuerpos tendidos en la calle.
Hace un chingo de calor.
Tengo exactamente 196 pesos en mi poder y 29 en tiempo aire en mi celular. No más.
Hace un chingo de calor.
Peña Nieto sigue arriba en las encuestas.
Hace un chingo de calor.

Si esto no es supervivencia, entonces no entiendo nada.

24 mayo 2012

Tú ven, que yo te invito

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, por ejemplo, una cosa es arriesgar la vida y otra cosa es hacer algo en lo que te consta que perderás la vida. Es entonces cuando se siente el peso de esa raya invisible que separa una cosa de esa otra cosa. Y es cuando dices, verga, tengo que ir con cuidado. Unos le llaman prudencia, otros le llaman miedo: yo no sé cómo decirle y no me gusta hablarle de tú... Entre si es o no es, te lleva la chingada, aunque, a pesar de todo, la incertidumbre tiene algo de bonito. Y aquí es donde quiero ahondar en eso de una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa; la incertidumbre tendrá algo de bonito, de soñador, pero hablo de mi incertidumbre, no de la tuya, porque yo me siento seguro. 

Ahí les va un oxímoron bien bonito: segura incertidumbre. D':

18 mayo 2012

Vida 2.0

Creo que vivimos en una especie de paranoia colectiva, acá, mal pedo. La vida es rápida y a todos nos gusta la comodidad y la seguridad de lo familiar, y por eso mismo me parece que el estado de alerta de las personas siempre está en rojo. Siempre esperando que te pueden chingar o haciendo acopio de todas las expectativas para pensar que va a ir mejor en un futuro. Es algo conflictivo. Por un lado pensar que todo va a ir bien y por el otro estar siempre a la defensiva. Mi ciudad es relativamente pequeña en comparación a otras donde viven en un puto caos. Pero en general, el miedo conspira contra la razón, ¿el miedo a qué? creo que en la mayoría de los casos es el miedo a estar solo. Estar consciente de los problemas de alrededor es algo con lo que pocas personas saben lidiar, y eso las hace un poco más infelices. Por eso creo que en internet (por no decir en las drogas) se encuentra una especie de alivio, una válvula de escape al miedo. 

En este tiempo de elecciones, balaceras y memes, lo que uno menos quiere es tener pedos personales.

16 mayo 2012

Requiescat in pace, Carlos Fuentes

Se murió a la verga Carlos Fuentes. Leí y pienso leer una que otra más de sus obras, pero no me gusta y como va, no creo que me guste. Me parece aburrido, pretencioso y mamón (a veces). Sus posturas políticas no las conozco del todo: con unas estoy de acuerdo y con otras difiero bastante. 

¿Les duele su muerte?, no mamen, estoy seguro que no leyeron más de lo que les dejaron en la prepa.
¿Los intelectuales en México se están muriendo?, no mamen... bueno, aquí sí estoy de acuerdo, no hay nuevos talentos intelectualosos.

¿Cómo se pide que existan grandes escritores cuando no existen ni medianos lectores?

¿Saben qué me emputa? Como va este pedo, con la muerte del señor Carlos Fuentes, no tarda en ser inmortalizardo como uno de los grandes genios mexicanos, siendo que no lo fue; nunca dijo algo realmente sobresaliente. En unos años más, decir que no nos gusta Carlos Fuentes va a ser sinónimo de críticas negativas, o sea, góe, ¿no te gusta?, no mames... ¿Por qué se le atribuyen cualidades literarias que no tuvo? Por la falta de cultura que tenemos.

Se va a llenar de misticismo su figura; se va a colocar en un nicho su obra; no faltará en estos días el político que quiera sacarle provecho a su fallecimiento: dijo Peña Nieto, Lamento la muerte del escritor que escribió el libro que desmiente al libro que no recuerdo como se llama... Ok, no, pero no tardan en aprovechar su muerte. Así como muchos oportunistas en redes sociales aprovecharon para llenar esa necesidad que no acabo de entender de, quiero demostrar lo poco que sé a como de lugar.

Ahora más que nunca hacen falta líderes de opinión objetivos, no escritores que se privilegian por su opinión política y se les llaman, erróneamente, analistas políticos.

Por lo pronto, se vienen semanas de ventas póstumas de sus libros, que seguro servirán para que se pague una tumba de oro con un epitafio que diga: Aquí yace un adelantado a su tiempo, genio inmerecido.

Descanse en paz, Carlos Fuentes. 

09 mayo 2012

Capítulo 93 (fragmento), Rayuela

Ahora que comprendo un poco más, ah, cómo lo disfruto:
Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un sólo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un sólo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación de amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdóname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fíjate. Pero fíjate bien, porque no es gratuito. 

¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden. ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? Miralas ahí en ese poema de Nashe, convertidas en abejas. Y ahí, en dos versos de Octavio Paz, muslos del sol, recintos del verano. Pero un mismo cuerpo de mujer es María y la Brinvilliers, los ojos que se nublan mirando un bello ocaso son la misma óptica que se regala con los retorcimientos de un ahorcado. Tengo miedo de ese proxenetismo, de tinta y de voces, mar de lenguas lamiendo el culo del mundo. Miel y leche hay debajo de tu lengua... Sí, pero también está dicho que las moscas muertas hacen heder el perfume del perfumista. En guerra con la palabra, en guerra, todo lo que sea necesario aunque haya que renunciar a la inteligencia, quedarse en el mero pedido de papas fritas y los telegramas Reuter, en las cartas de mi noble hermano y los diálogos del cine. Curioso, muy curioso que Puttenham sintiera las palabras como si fueran objetos, y hasta criaturas con vida propia. También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo. Ah, si en el silencio empollara el Roc... Logos, faute éclatante. Concebir una raza que se expresara por el dibujo, la danza, el macramé o una mímica abstracta. ¿Evitarían las connotaciones, raíz del engaño? Honneur des hommes, etc. Sí, pero un honor que se deshonra a cada frase, como un burdel de vírgenes si la cosa fuera posible.
 Neta, ¿quién no se clava ni tantito con Cortázar? Sólo los que no lo conocen.

08 mayo 2012

6.3

  • Me intriga la gran amabilidad de los vatos que atienden el seven eleven.
  • No ha llegado ningún vendedor de burritos de hielera.
  • Me dan desconfianza las personas que se apantallaron con el oportunista de Quadri.
  • La capacidad de argumentar de las personas se vuelve chistosa cuando ya no saben qué decir: "chingas a tu madre, Fernando". Ad hominem.
  • En el seven eleven venden pan bien culero.
  • Votar por Quadri es como acostarse con el primer albañil que en vez de chiflarte te recita un bello poema (ese lo vide en twitter).
  • Si Sino no cree en el destino, ¿quién cree en el destino sino Sino? (Ese lo vide en un taller).
  • Anular el voto no es una opción. Ay.
  • El que va a votar por Quadri merece ser gobernado por Peña Nieto.
  • Creo que los trabajadores del seven eleven no tienen alma.
  • Ya no sé ni qué postear.
Ya no tengo nada qué decir al respecto.


04 mayo 2012

Novedades

Hoy va a ser la inauguración del seven eleven que construyeron a la vuelta de mi casa. Espero con ansia que en el estacionamiento llegue uno de esos vatos que venden burritos en una hielera toda la noche. ¡Yay!

Seguiremos informando.

02 mayo 2012

Rrrrrrandom

Ayer me dormí a las 6:40 am y desperté hasta las 4:25 de la tarde; tenía mucho tiempo que no dormía tantas horas seguidas. En este momento son las 3:50 de la mañana, tengo qué ocuparme a las 8:00 am, pero no tengo sueño; intenté dormir: sólo logro dar vueltas en mi cama. Estamos a 28º, algo "fresco" para ésta región del país, donde el frío quema y el sol lastima, el pinche aparato de refrigeración hace bastante ruido, la banda del motor es viejísima y está toda mascada, por eso hace un putero de ruido, tengo qué comprar una mañana.
   Me siento muy contento; las últimas semanas han sido muy buenas en el aspecto personal; también se me están presentando oportunidades muy buenas en cuanto a trabajo y en cuanto a proyectos más personales. Me he distanciado un poco de los vicios, menos del de no dormir a las horas que las personas normales lo hacen.
   Desde que empezó el año dejé de leer como lo venía haciendo, unos tres libros al mes, en lo que va del año, sólo he completado dos lecturas. Ahora estoy leyendo textos que me exigen mucho, El Quijote de Cervantes y Las palabras y las cosas de Foucault creo que no los acabaré en éste año. Necesito que me recomienden textos sencillitos, digeribles, que no me malviajen, pues.
   La madrugada me hace bien. Son las horas en las que me siento más eficiente. Hace pocos años aprendí a querer al insomnio; ya le tomé cariño, aunque a veces me quejo de él, la verdad es que no me siento el desgaste, tal vez los años me pasen una factura muy cabrona, pero por ahora sólo pago con ojeras y hambre. 
   Las balaceras siguen; las campañas están por alcanzar un punto de pinche hueva a muerte; a la vuelta de mi casa están construyendo un seven eleven... Es todo lo que tengo qué decir al respecto. 

6.2

A veces, muy de repente, se pone chistoso en Facebook.