11 julio 2012

¿Recuerdan?

En el 2006 después de las elecciones aparecieron unos náufragos que, milagrosamente, sobrevivieron un chingo de meses en el mar; sobrevivieron comiendo patos (¿?). Los encontraron allá por Australia, bien pinche lejos de San Blas, de donde desembarcaron, y cuando aparecieron en televisión se veían muy enteros, más que muchos albañiles de los que se ven por la calle; eso parecía algo extraño. La gente decía que era un milagro y que teníamos qué creer en esa posibilidad porque Dios es muy grande, etcétera. La atención de un gran sector nacional se volcó hacia los lancheros, las notas de televisión le daban mucha cobertura, distrayéndose y soslayando lo que pasaba con el fraude electoral. A los náufragos les dieron dinero, becas para sus hijos, apoyos en X, Y y Z por su acto "heroico" de sobrevivir, su historia la publicaron en un libro y firmaron un proyecto, que a la fecha no se ha cumplido, sobre una película... Hoy sigo esperando que aparezca algo parecido para bajar la tensión poselectoral y la tele nada más no hace su jale. :(
        Total, hace seis años muchos se la tragaron toda; la gente era más pendeja, o digo, había más gente pendeja.

10 julio 2012

Boletas anuladas para la elección 2012 México








Esta no está anulada pero me dio mucha risa:


El voto nulo es una forma de manifestar inconformidad, pero en esta caso, fue una pendejez mayúscula, en especial por la cantidad de personas que sí iban a dar un voto por algún candidato y se quedaron sin boletas en las urnas; esos que votaron por Goku y demás chingaderas, merecen ser gobernados por Peña Nieto.

01 julio 2012

Parafraseando cómo quisieron cooptar un voto


A media mañana fui al OXXO que queda a dos cuadras de mi casa, nada más iba por una Coca. Cuando iba a la mitad del camino se me acercaron dos personas, un chavo y una señora que ya se veía grande, a lo mejor de unos 50 años.  
Me preguntaron por quién iba a votar, les contesté que el voto era libre y secreto. Se me quedaron viendo con algo de gracia, como si no se esperaran esa respuesta.
El chavo me dijo que no desperdiciara mi voto, que diera el "Voto útil". La señora sacó de su bolsa un billete de 100 pesos y me lo ofreció, supuestamente a cambio de mi voto por un partido político en particular. Rechacé el dinero diciéndole que no iba a comprar mi voto con nada, ya que lo tenía bien definido. De pronto el chavo que iba con la señora buscó algo en su bolsillo y sacó una navaja. Me amenazó diciéndome que tenía que votar por quien ellos dijeran, o de lo contrario me iba a ir mal. Dijeron que sabían donde vivía, quienes eran mis familiares, amigos y conocidos, donde trabajaba, etcétera.
Les dije que no me iban a amedrentar. El chavo se puso agresivo y me acercó el cuchillo a la cara, casi cortándome. Como pude aparté el arma de mí y me alejé un poco, busqué ayuda con la mirada hacia todos lados, pero no había nadie a mi alrededor.
Viendo que no me iban a convencer ni con violencia, el chavo sacó un celular de esos viejos, marcó un número y dijo algo acerca de que "tenían a un rebelde", y dijo donde estábamos. Al minuto llegó una camioneta negra, muy lujosa, repleta de fulanos vestidos casualmente, con lentes oscuros y con toda la pinta de malvivientes.
Ahí sí me asusté, ya que nunca había estado en esa situación. Y luego los maleantes, aún ignoro porqué, buscaron problemas y me les enfrenté. Mi madre, asustada, muy seria, me dijo: "Te mudas ahora mismo con tus tíos de Bel Air".
Llamé a un taxi y al mirarlo noté que decía "Fresco", yo no sé porqué. No le dí importancia y lo abordé, y me dije a mí mismo "¡Casi estás en Bel Air!".
Al fin llegué a una mansión de lo más elegante, y le dije al taxista: "¡Ponte desodorante!". Mirando mi reino finalmente pensé: "¡Ha llegado el Príncipe de todo Bel Air, yeah!"...