03 septiembre 2013

7.7

A veces las cosas van mal en todos sentidos. Creo que vivimos en una paranoia colectiva, un pendejismo constante; arrebatos e insultos son el día a día. En las noticias nacionales: bloqueos, temblores y cosas que no me importan, porque me temo que caigo un poco en la apatía; en las noticias locales: incendian camiones, matan a los franeleros, la deuda sube. El trabajo poco estable, la entrada de dinero se hace más complicada. La familia como puede se apoya (por ser pocos). El desempleo y la corrupción a todo lo que da. La comida más cara, los servicios más deficientes y costosos, las amistades más alejadas. Las opciones se reducen. La gente intenta trabajar y no deprimirse, enajenarse y que le valga madre todo. Pero se topan con que aquí no hay lugares para divertirse debido a la violencia. Ni bares ni antros. La única diversión que queda es comer. Por eso somos la ciudad más gorda en el estado más gordo del país más obeso. Y aún con la obesidad, en las tiendas departamentales es difícil encontrar ropa de la talla. Otro golpe para la gente. Los que pueden se van creyendo que la cosa irá mejor, los que no, nos chingamos. Y aún más, con todo eso, hay pequeñas cosas que hacen parecer que las cosas serán mejores y que no siempre todo estará mal. Por ejemplo una sonrisa. 
He pensado en que nos hace falta sonreír un poco más, quizá sea un poco tonto, pero de qué sirve estar amargado siempre. Antes me deprimían varias situaciones, luego me valían madre, ahora intento reflexionar un poco más en lo que pasa y trato de ser sensato. Hay muchas cosas que me cagan, hay otras tantas que me angustian, pero mejor me preocupo por ser feliz que desgastarme en odiar al mundo, como a veces me pasa, y guardar rencores permanentes, ¿orgullo?, no me sirve para comer. Y de paso, intento poner lo que me corresponde y un poquito más. No quiero hacerme pasar por un buen ciudadano, mucho menos por una buena persona, porque disto mucho de serlo, pero no quiero vivir todos los días el mismo día en el que uno se embarra de mierda el zapato y anda apestando todos lugares que pisa. No sé ni qué pedo. Mejor sonrío aunque esté sobrio. 

6 comentarios:

reptilio dijo...

el chiste es ese
encontrar momentos y motivos para sonreir

la MaLquEridA dijo...

:)Hoy toca sonreír. :)

fanntine dijo...

De acuerdo, hay que sonreír cada que se pueda, sonreírle a esas personas que quieres, buscar buenos momentos para reír.

Jossep dijo...

La sonrisa el lenguaje del alma, hasta yo intento no tropezarme con la mierda en el zapato, algún día, saludos!!

Pherro Chafirete Ruletero dijo...

¡A huevo! Motivos sobran para estar bien con uno mismo y con los demás, pero a veces nos gusta tirarnos al pinche drama.
Ya vas, Carnal.

icHiGo. perO no sOy friKi dijo...

Yo respiro y soy feliz, por que cuando eres feliz todo fluye en positivo.

Ok, me leo muy hippie pero es verdad. Intenta ver la vida con sus matices y sin tanto estres.














RAwWwWr!!!