05 noviembre 2013

GLORIADIOS

Estoy esperando el camión, el que se tarda de amadre en pasar. No es de noche pero ya está oscura la calle. Es la hora en la que salen los maquileros y los godinez del trabajo. Mucho tráfico. Estoy yo solo en la parada del camión. Escucho el radio con mi celular y los audífonos. Todo normal. De repente una pandilla de mocosos está a un lado mío, son como unos siete, no muy grandes, como de unos 6 a 9 años. Niños y niñas. No les presto atención gracias a mis audífonos.
   Una niña lleva a un bebé, no un recién nacido, pero sí de unos cuantos meses, lo lleva cargado. Seguí sin prestar mucha atención, pero después de pocos minutos, no me empezó a cuadrar que una niña, junto con otros morrillos, anden en la calle con un bebé. Me fijé en los chamacos y soltaban risitas de vez en cuando. Me quité los audífonos y puse atención. La niña que carga al bebé le dice a otro niño, Ahora sigues tú, ven, Y el otro se acerca y le da un beso en la cabecita al bebé, y de nuevo los demás niños se ríen.
   Me saqué más de onda y seguí mirándolos. Ahora sigues tú, dijo la niña del bebé, y enseguida otra niña se acerca y le besa una mano al bebé. Risas. Me comencé a poner nervioso, ¿si me dice que a mí que le dé un beso al bebé?, otro niño se acerca y besa la otra mano del morrillo. De nuevo risas. ¡GLORIADIOS! Adoren al niñodios, dijo otro mocoso. Y de nuevo rieron todos. Estaban jugando a que el bebé era Jesúsdiospadretodopoderoso. Qué pedo. Neta, qué pedo. ¿Por qué los niños juegan a eso?, ¿por qué hay una niña, junto con otros escuincles, y un bebé en la calle solos?, ¿la mamá de ese bebé no pudo abortarlo y quiere que se lo roben?
    No entendí qué fue lo que pasó. Así estuvieron un rato, todos alcanzaron a adorar al niñodiosbebé, cuando llegó una camioneta. Ándeles, puercos, se subieron todos en la cajuela y se los llevaron, menos la niña y el bebé, esos se fueron en la cabina. Me quedé más sacado de onda. ¿serían niños que ponen a pedir dinero en la calle?, ¿la niña esa del bebé era la hermana?, ¿el de la camioneta sería un padre pedófilo? En serio, pocas pinches cosas tan raras he visto en la calle, y eso que casi todo lo que cuento por acá son pendejadas que me pasan cuando estoy de vago.
   Sea como sea, pinches niños blasfemos, espero que ardan en el infierno...  

4 comentarios:

Jossep dijo...

Que raros niños.

GAVIOTA dijo...

Yo creo que igual si están mal, pero también creo que realmente estaban jugando inocentemente, no sé, se me ocurre.

Sin embargo lo que salta es que estaban solos en la calle, luego que se los hayan llevado a todos.

en fin!

Alejandro Aguilar dijo...

A cabron, primero el niño dios y despues la camioneta... yo digo que eran testigos de jehova disfrazados.



Dark

lex dijo...

como haz cambiado marica eres el hijo de puta mas blasfemo que conozco y ahora ya hasta te indignas...no vales verga fernando