06 marzo 2014

Componte, 2014

Mi papá falleció hace poco más de un mes. Mi sobrino nació hace más de dos meses. Mi papá no conoció a su primer nieto en vivo. El comienzo del año fue muy ajetreado. No aterricé bien lo que estaba pasando, y aún no entiendo muchas cosas. Hace unos diez días fue mi cumpleaños. Compré y me regalé el libro Canción de tumba de Julián Herbert, en cuál relata la historia de su madre: una prostituta retirada; y su camino a la muerte a causa de un cáncer, misma enfermedad que se chingó a mi papá. El libro en verdad logra profundizar en muchas cosas que se viven en los hospitales, y pienso aprovechar eso para en un futuro armar un proyecto con la experiencia que tuve con mi papá. Por lo que vengo aquí a contarles ésto (si es que todavía tengo lectores), es porque me di cuenta de un absurdo: si hubiera leído ese libro antes de la muerte de mi viejo, mi lectura hubiera sido muy diferente. Y me empiezo a creer eso de la dualidad que existe en cosas tan cotidianas como un libro. ¿De qué tantas cosas me he perdido en mis lecturas por no tener tanta experiencia?, no lo sé, pero lo que me queda claro, es que este librito me llegó en el momento indicado y me dio un golpe bajo. Pinche Herbert.

5 comentarios:

Pherro Chafirete Ruletero dijo...

Esa es una de las más fuertes experiencias que nos han de tocar vivir en nuestras vidas, a todos.
Y de lo que comentas del libro, pues pienso que esa es precisamente la maravilla de la literatura; identificarnos como seres humanos a través de las experiencias comunes, inevitables, repetidas en cada individuo, pero digeridas de manera distinta por cada uno y tener la capacidad de ponerla en palabras que tocan lo más sensible de nuestros semejantes.
En fin, mucho choro, pero ya sabes que aunque lejos y siempre por estos medios, acá anda un pinche pherro que te estima.
Chido, Carnal.

GAVIOTA dijo...

Pos aquí anda una lectora tuya que no te olvida y que aunque te tardes de repente se da sus vueltas para saber como andas.....

Pues bien, yo soy una de esas personas que odio decir "lo siento mucho" en este tipo de cuestiones, tu sabes!! Porque uno no siempre sabe como realmente se siente la persona que ha sufrido una pérdida; sin embargo esta vez si lo hago LO SIENTO MUCHO, y lo digo con el corazón en la mano y esperando que en este momento te encuentres un poquito más alivianado o mínimo más conciente de lo que pasa a tu alrededor después de ese golpe tan duro. Mi padre murió de lo mismo, un maldito cáncer se lo llevó. Fue muy duuuro pues yo apenas tenía 14 años y yo era su favorita de 10.
Mi querido, aparte de eso, quiero decirte que esta nueva etapa tuya que has comenzado será para dejarte muchísimo más aprendizaje del que te puedas imaginar.
Aquí andamos compa, saludos!
Ah!
Y sigues de novio con Lore pues me la saludas y espero que se hagan fuertes los dos...

Amapola Azzul dijo...

Un beso, no se ni qué decirte,al menos tú tienes vida ahora.
Un abrazo, feliz semana.

Sácala a la luz¡

Señorita Morfina dijo...

Vengo a leerte y me encuentro con esta triste noticia :( Sé que no hay palabras que nos puedan consolar en situaciones así, mi padre falleció hace casi diez años y lo único que te puedo compartir es que aunque nunca deja de doler, se aprende a vivir, un poco más rotos, pero vivimos.

Lamento mucho tu pérdida, pero igualmente me da gusto que encuentres algo de paz en la versión que tú quieras, el chiste es que te sientas tranquilo contigo mismo.

Un beso y un abrazo.

Gabriel Cruz dijo...

Aun le quedan lectores mi estimado, este no tan constante como antes pero por aca estamos.
bueno, no por nada se dice que "el maestro aparece cuando el alumno esta listo"...
Lamento lo de tu padre :-(