12 enero 2016

Nimiedades sobre conducir

Desde hace unos meses he manejado bastante. Compré un Stratus de señora, que en realidad corre bastante bien, aunque rara vez le meto pata. La cuestión es que no es la primera vez que tengo carro, pero sí la primera vez que soy consciente de el mal que le hace el coche a la creatividad. Me explico en los siguientes puntos:
  • Cuando manejas te debes concentrar sólo en no chocar (mi caso). Prestas atención a no estamparte con el imbécil de adelante, a la tarada de un lado, el viejo decrépito del otro y el junior graniento de atrás. Y que ellos no se estampen contigo. Mención especial para los putos baches.
  • Cuando viajas en transporte público las posibilidades de ver gente extraña aumentan.
  • Cuando caminas, las posibilidades de observar detalles en lugares que nunca antes habías notado crece exponencialmente. ¡Hey, ya viste, hay un balazo en la fachada de esa casa de seguridad!
  • Cuando vas en bicicleta los sentidos van más alerta, pero por la velocidad que se puede alcanzar, aunque tengas buena condición, no caes en la concentración excesiva que cuando manejas, puedes disfrutar, hacer ejercicio y de pasada pensar. Eso sí, de vez en cuando hay que estar al tiro de que el imbécil, la tarada, el decrépito o el junior graniento te den un chingadazo.
  • Te hace más huevón. Hacer todo a la carrera siempre es malo para pensar pendejadas.Yo siempre llegaba a todos lados temprano. ;(  

2 comentarios:

Vale dijo...

Vez,el mundo te arrastra,yo manejo sólo por necesidad,no y de otra.

GAVIOTA dijo...

Ves? Yo prefiero caminar aunque aunque a decir verdad, mi cada vez decrepito cuerpo me pide que maneje pues las distancias en este lugar son bastante amplias.